Rafael G. Vargas Pasaye
Es el paso previo a la candidatura para el gobierno de Nayarit, así lo sabemos todos, de allí su relevancia; este jueves el WTC de la CDMX se convirtió en una sucursal de Morena Nacional para dar cabida al desfile de aspirantes a gobernar las 17 entidades donde se renovarán los ejecutivos estatales en 2027, Nayarit entre ellos.
Algunos viajaron por su cuenta, avión en el mejor de los casos, otros en el autobús que para eso se pintan solos. Otros más lo siguieron por internet, es el banderazo de salida para lo que viene. Empezaron los de Michoacán, y la fila parecía interminable, hombres y mujeres que pasaban, firmaban, posaban y a lo que sigue. Ya un poco en automático los organizadores; antes de arrancar la jornada, la presidenta Ariadna Montiel dio la bienvenida y la encargada de elecciones Citlalli Hernández dio las cifras, hasta antes de los de hoy, ya llevaban 124 aspirantes a coordinadores estatales de la defensa de la transformación y la soberanía registrados, 91 de ellas y ellos en línea, y 33 presenciales, y de los primeros al menos un par son nayaritas.
Afuera del enorme edificio de la capital mexicana los grupos de animación ubicaban a su ariete, le echaban porras, se tomaban fotos, querían extender la festividad que dejó la victoria de la selección mexicana la noche previa; no podían faltar las pancartas, los reels para redes, los que se comen la torta que hay a la mano o los que se van a un restaurante cercano.
Turno de Nayarit; el Verde comienza con Jasmín Bugarín, firma, pase, pose, ahora con la dirigencia del Verde, ahora con la familia y los acompañantes, ahora sola. Mismo trato para todos, misma guía, mismas palabras; el mecanismo está tan aceitado de tanto repetirse aunque para los aspirantes es la primera vez.
Turno de Pavel Jarero, el primero de Morena, con traje oscuro, sin corbata, sin poses, el Pavel que conocemos desde hace tiempo. Vino luego “Eli”López Blanco, el cabello recogido, así como aretes y sonrisa de buen tamaño. Siguió el autodenominado “Gallo Colorado”, “Fugio” Ortiz, con el uniforme del Partido del Trabajo, rojo intenso, no hay pierde, arropado por buena parte del partido en la entidad.
Ataviada con un traje guinda con vivos alusivos al arte wixárica llegó Geraldine Ponce, más fotos, más poses, una con Alejandra, otra sin ella. Le sabe a las cámaras, se nota su naturalidad y soltura. Cerró la tanda nayarita Héctor Santana, él sí con corbata para la ocasión, acompañado de su esposa y sus tres hijas. Pase de lista completo.
Ahora sigue que el partido y sus aliados hagan el primer filtro para que queden sólo y únicamente los que serán medidos, los que aparecerán en la encuesta. Ya dijo Citlalli que no hay premios de consolación, que quien no quede en este proceso competirá en los posteriores, en el caso de Nayarit, suponemos diputaciones federales y locales, así como alcaldías y regidurías.
Es de señalar la imparcialidad con que el área de logística y comunicación de Morena trató a cada aspirante, mismos tiempos, similares imágenes, dándole la importancia y relevancia que merece cada una y cada uno.








