Redacción Sentido Común
La pesca en México representa un pilar de la economía nacional, con alrededor de 1.2 millones de toneladas capturadas al año, lo que equivale al 85% de la producción pesquera total, de acuerdo con datos de DATA MARES. Sin embargo, en Nayarit, esta actividad enfrenta un panorama alarmante.De acuerdo con Juan de Dios Fernández, presidente de la Asociación Ribereña de Pescadores de Nayarit, la ausencia de operativos y la corrupción en las instituciones encargadas de vigilar los cuerpos de agua han permitido el crecimiento de la pesca furtiva, que actualmente sustrae hasta un 40% de la producción, generando pérdidas millonarias. Factores como el cambio climático, la sequía y el azolvamiento de esteros tras los huracanes agravan la crisis. Pese a ello, la falta de presencia de la Secretaría de Marina y de organismos como el Instituto Mexicano de Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), que opera con recortes presupuestales de más de 130 millones de pesos, ha dejado desprotegidas a las comunidades pesqueras.Cooperativas de municipios como Santiago, Rosamorada, Tecuala y San Blas advierten que, si continúa el robo de camarón, podrían organizarse en un frente ciudadano para salvaguardar la producción y exigir a las autoridades acciones firmes contra la impunidad.






