Redacción Sentido Común
En medio de un clima de violencia e inseguridad que persiste en varias regiones del país, al menos siete estados han reportado la suspensión, cancelación o modificación de las tradicionales celebraciones del Grito de Independencia y otras festividades patrias. Las autoridades locales han priorizado la seguridad de la población frente a los riesgos derivados de la presencia del crimen organizado y otros conflictos sociales.
En Sinaloa, El Grito de la Independencia, se conmemorará solo con un acto cívico. El gobernador del estado, Rubén Rocha Moya, anunció este domingo la cancelación de los festejos patrios, en medio de la ola de violencia que se vive en la región.
En Veracruz, el municipio de Cerro Azul determinó cancelar todos los eventos masivos relacionados con las fiestas patrias, como medida preventiva ante situaciones de riesgo.
Por su parte, en Nuevo León, al menos seis municipios , Aramberri, Galeana, Iturbide, Zaragoza, Doctor Coss y Los Aldamas, decidieron suspender los festejos, en un contexto de creciente tensión en la región.
El caso más alarmante se registra en Chiapas, donde al menos doce municipios del sur del estado han tomado medidas similares. Las demarcaciones afectadas incluyen: Frontera Comalapa, Chicomuselo, La Grandeza, Bellavista, Siltepec, El Porvenir, Motozintla, Bejucal de Ocampo, Mazapa de Madero, Amatenango de la Frontera, Pantelhó y Altamirano. En estas zonas, la inseguridad derivada de enfrentamientos entre grupos armados ha hecho inviable la organización de actos públicos.
En Michoacán, el municipio de Cotija de la Paz suspendió desfiles y actos cívicos, sumándose a otras localidades que adoptaron medidas similares por razones de seguridad.
En Oaxaca, al menos seis municipios, entre ellos Zapotitlán de las Palmas, ubicados en las regiones de la Mixteca, Valles Centrales y Sierra Sur, también decidieron cancelar o modificar las ceremonias tradicionales.
Finalmente, en Durango, los municipios de San Dimas y Tamazula, situados en zonas fronterizas con alta presencia de grupos delictivos, anunciaron la suspensión de sus festejos patrios.
La cancelación del Grito de Independencia en estas regiones refleja la persistente preocupación por la seguridad pública en México. Aunque las celebraciones continúan en la mayoría del país, estos casos revelan una realidad que contrasta con el espíritu festivo que caracteriza a estas fechas.






