Redacción Sentido Común
El Gobierno de México ha interceptado y devuelto a sus lugares de origen un total de 32 cargamentos de ganado con presencia de gusano barrenador desde finales de noviembre pasado, con el objetivo de evitar la propagación de la plaga hacia el centro y norte del país. Esta medida se lleva a cabo gracias al trabajo conjunto entre las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural y de la Defensa Nacional.
Según informó el director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Javier Calderón Elizalde, el apoyo del Ejército y la Guardia Nacional ha sido “estratégico” para disuadir a transportistas que buscan evadir los retenes y puntos de verificación, y para resguardar los embarques con presencia de gusano barrenador durante su retorno al lugar de origen.
La interceptación de estos cargamentos es crucial para evitar la diseminación de la plaga hacia zonas libres de gusano barrenador. El Senasica ha contado con el apoyo de agentes de la Guardia Nacional, quienes han resguardado los embarques hasta concluir las investigaciones epidemiológicas y administrativas.
La medida se da en un contexto en el que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, celebró la decisión de Estados Unidos de reabrir de forma escalonada la frontera para el ganado mexicano a partir del 7 de julio, tras la crisis por la plaga del gusano barrenador.
La reapertura de la frontera es un paso importante para la industria ganadera mexicana, que ha sufrido pérdidas estimadas en 700 millones de dólares debido a la suspensión de exportaciones de ganado vivo a Estados Unidos.






