Redacción Sentido Común
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente encontró 17 animales, entre ellos aves disecadas e iguanas refrigeradas, en un restaurante llamado “La Cabaña del Cazador”, en la carretera a Puerto Ángel. El dueño no pudo comprobar que fueran de origen legal.
Las iguanas fueron enterradas por razones de sanidad, y las piezas en taxidermia quedaron bajo resguardo de las autoridades. La Profepa ya inició un proceso legal y advierte que estos actos pueden llevar hasta nueve años de cárcel.






