Adonaí Durán
Valery es una maestra que desde hace 10 años desarrolla su trabajo en el municipio de San Blas. Ganó su plaza, a través de un examen de oposición y lo que podría ser un crecimiento profesional se fue convirtiendo en un acoso por su apariencia y lo que acta de nacimiento la identificaba, que era, hombre.
“El director de la escuela le pedía que actuara como el caballero que es, si se ponía uñas acrílicas, le obligaba a usar guantes, no quería que se desarrollara como mujer” dijo Casandra Manjarrez Villalobos, activista-defensora de la comunidad LGBTIQ+.
“Estoy muy feliz, me siento empoderada, al fin me hicieron justicia” expuso Valery que ya cuenta con su acta de nacimiento que indica que es mujer, así como ella se identifica. Asegura que los papás y mamás nunca tuvieron comentarios que afectarán su trabajo señalando su imagen, ni sus compañeros ni compañeras “Los padres de familia hasta quieren que siga siendo la maestra de sus hijos, ellos demuestran su cariño, me gusta mi trabajo”
Asegura que actualmente tanto el director como el supervisor de la zona ya han asumido una postura de respeto y la tratan como mujer y eso a ella lo considera como un logro.
Cabe mencionar y recordar que actualmente el congreso del estado determinó que ya se puede cambiar de género. Se hace un trámite bajo una investigación y si procede se cancela su identidad de género de nacimiento y se otorga como actualmente se identifican






