Daniela Gurrola
Caminando por el centro de Tepic, me detengo unos segundos frente a un puesto de fruta para confirmar lo que escuchaba. Y sí, la bocina de la señora que atendía emitía las notas de: “Mentiras todo era mentiras…”, mi acompañante, o sea mi esposo automáticamente volteó a verme y alzó la ceja, para decir: “otra que ya vio la serie de seguro”. Y sí: desde que MENTIRAS, LA SERIE aterrizó en Prime Video el 13 de junio muchos estamos con las canciones en la cabeza.
La ola nostálgica no se quedó en el streaming: hace unos días, en pleno tour “Entre Amigos”, Yuri cedió ante el clamor de miles para cantar: “¿De qué te vale callar?” tema que llevaba años fuera de su repertorio en conciertos. La jarocha confesó que decidió incluirla “porque la están pidiendo demasiado desde que salió la serie”, en ese momento el público gritó y empezó a entonarla.
En TikTok, la etiqueta #MentirasLaSerie rebasa los 300 millones de vistas; gran parte de los clips son lipsyncs de “¿De qué te vale callar?” y “Maldita primavera”. Spotify reporta que el álbum oficial de la serie 24 himnos ochenteros reversionados— se coló en el Top 50 viral a solo 48 horas del estreno.
Confieso que yo soy más que una fan del musical “Mentiras”. Por allá en 2011 un grupo de compañeros de teatro fuimos a ver la puesta en escena, cantamos a todo pulmón y nos enamoramos de esa magia bajo el telón. Un año después ese mismo grupo presentamos “Mentiras”, ahora en Nayarit y con talento nayarita bajo la dirección de Claudio Valle.
Trece años después por supuesto que ya vi la serie, y volví a cantar y a enamorarme de Mentiras, lloré, recordé, también quiero mi traje clásico de Chanel como Belinda. La música que una vez para mi mamá y tías narró desamores, mi generación las siguió replicando pero ahora parece que funciona como terapia colectiva; convertimos la pena ajena en himno propio, como la señora de la fruta al ritmo de la música trabajaba, pero con toque de alegría y picardía.
Todos somos “mentirosos”, porque al final, cada una y cada uno guarda una historia que encaja con la trama: el engaño, la amistad, la fuerza que surge cuando varias voces femeninas se unen. La serie lo adereza con coloridos neón; nosotros le damos vida en casa, en la calle, en la oficina o frente a un puesto de fruta. Así que si esta semana alguien te ve tarareando “¿De qué te vale callar?” a media banqueta, no te preocupes: no eres la única persona. Todos estamos un poco en modo Mentiras y quizás por eso la verdad se asoma más fuerte que nunca.








