Redacción Sentido Común
Hace unos días, el cantante Till Lindemann se vio envuelto en una serie de acusaciones de acoso y abuso sexual, por lo cual fans de la agrupación revendieron entradas en modo de protesta contra ellos.
Miles y miles de boletos están siendo ofrecidos en plataformas para deshacerse de ellos con incluso precios inferiores a los de la compra y se acompaña con textos donde narran estar decepcionados del cantante. “He decidido vender mis entradas para Berlín. Lo hago con pesar porque me encantaba su música, pero no apoyaré un sistema de sexismo y abusos“, escribió un usuario .
Una influencer declara que asistió al evento post concierto y se encontró con la sala llena exclusivamente de chicas jóvenes que aparentemente habían sido drogadas y a esto, se agregan declaraciones de testigos y víctimas confirmando el hecho. La banda negó y defendió al músico de ser inocente.