Opinión

SU DESESPERACIÓN POR TENER UN VARONCITO PUEDE COSTARLE 50 AÑOS EN PRISIÓN A QUIEN ROBÓ RECIÉN NACIDO EN NAYARIT


Lorena Elizabeth Martínez

Viernes de quincena, en un centro donde pocas veces resulta tan noticioso, por parte de la acusada asisten dos familiares, presumiblemente su mamá y su hermana. Un defensor de oficio es quien la apoya en su proceso, y todos fuimos testigos del llanto que soltó Alejandra “N” mientras escuchaba la narración contundente que hacía la jueza del Centro de Justicia para Menores y Adolescentes: entre 10 y 50 años de prisión para ella por el robo de un recién nacido que conmovió a todo Nayarit.

Alejandra “N” todo el tiempo mostró ansiedad, el movimiento de su rodilla izquierda la delataba. Por su parte, la madre del menor sustraído (quien no asistió a la audiencia), requirió atención psicológica pues también tuvo indicios de ansiedad. La jueza ordenó a la Procuradora de la Defensa del Menor y la Familia que se hiciera cargo de la atención psicológica de la madre y del recién nacido.

El cargo por el que se le dictó el auto de vinculación a proceso es tráfico de menores, de acuerdo a la jueza, quedó plenamente acreditada su probable autoría tras actuar mediante engaños y de forma dolosa, el sueño de ser madre de un varoncito era más grande que no midió consecuencias. El engaño sobrepasó lo legal.

Por parte de las víctimas no acudió nadie a la audiencia solamente el agente del Ministerio Público y la Procuraduría de la Defensa del Menor. Un hecho que no pasó inadvertido por los presentes es cuando se señaló que después de la valoración psicológica a la madre del menor se determinó que tiene una afectación emocional, luego de la sustracción de su menor hijo, y no era para menos, todo Nayarit se conmovió con el caso.

Alejandra “N” no hizo uso de la palabra, sólo se mantuvo sentada durante los 25 minutos que duró la audiencia. La jueza al finalizar le permitió a una de sus familiares tres minutos para platicar con la imputada, quien al entrar a la sala y ver rostros conocidos comenzó el llanto que le duró prácticamente toda la audiencia.

Un elemento de seguridad se acercó a las familiares para indicarles que no podrían tener contacto con la imputada ni interrumpir la audiencia de lo contrario serían invitadas a salir de la sala. Atendieron la petición.

La jueza prácticamente leyó la averiguación que se sigue en la Fiscalía General de Nayarit y no sé dijo nada extraordinario que no hubiera informado ya el boletín de la propia institución.

Esta vez quedó plenamente demostrado el hecho con apariencia de delito parte de Alejandra “N”, hoy vinculada a proceso por tráfico de menores en agravio en este caso de un menor. Se pidió una ampliación de investigación de cuatro meses, tiempo en el que se citará a trabajadores del DIF y de IMSS Bienestar para que aporten más datos. La próxima cita será el 29 de noviembre.

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