Redacción Sentido Común
Los museos de París han superado históricas cifras de visitantes, con el Louvre recibiendo 8,9 millones en 2023, acercándose a su récord de 10,2 millones en 2018. Esta abundancia masiva ha puesto en jaque la capacidad de los recintos para gestionar el turismo sin comprometer la conservación de las obras y la infraestructura.
El problema se concentra en el Louvre, donde la saturación amenaza la seguridad de piezas icónicas como la Mona Lisa y afecta las condiciones del museo. Para contrarrestarlo, se han propuesto medidas como una nueva entrada, la reubicación de la pintura y posibles aumentos en las tarifas para turistas no europeos.
El presidente Emmanuel Macron anunció un plan de renovación para distribuir mejor el flujo de visitantes y preservar estos espacios culturales. Además del Louvre, el Museo de Orsay y otros recintos han iniciado reformas para ampliar sus instalaciones y mejorar la experiencia de los turistas sin poner en riesgo su legado artístico.